Los cuatro pilares de la salud y la belleza

No podemos hablar de belleza si no hay salud, no podemos hablar de plena salud si no hay consciencia del propio cuerpo, las propias emociones y sentimientos así como el funcionamiento de nuestro organismo físico…

Nos vamos a centrar en cuatro pilares fundamentales a los que hay que ponerles atención para preservar la salud y la belleza natural de nuestro ser…
Centrándonos en ellos tendremos una mayor calidad de vida, mayor felicidad y plenitud, mejor estado de ánimo, mejor funcionamiento de los sistemas de nuestro organismo y por ende, más juventud y belleza tanto interior como exterior.

En primer lugar atendamos al concepto de CURAR EL CUERPO:

Curar el cuerpo significa atender a los aspectos físicos de nuestro ser, es decir, todo lo que se manifiesta de una forma puramente biológica. Para ello prestaremos atención a los alimentos que ingerimos, tanto como las sustancias que aplicamos en nuestra piel que es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano.

Comer saludable, puede parecer una moda, pero desde luego la comida influye muchísimo en nuestra personalidad. Hay alimentos que ensucian y otros que limpian nuestras células. Así que optemos por los que las van a limpiar. Hay cantidad de dietas saludables pero ciertamente casi todas ellas tienen un patrón común:
no azúcares, no harinas refinadas, no grasas procesadas, pocos lácteos y gluten así como evitar los alimentos procesados a toda costa.
Curar el cuerpo es saber qué necesita cada persona para mantener su organismo limpio de toxinas y permitirle hacer su proceso de autolimpieza natural sin saturarlo. Podemos apoyarnos con complementos alimenticios que escogeremos en función de nuestras necesidades.
Por ejemplo, para descargar un hígado muy saturado tenemos plantas como el cardo mariano o la ortiga verde que son maravillosos apoyos para la liberación de toxinas.
Las algas tipo clorella o espirulina también nos van a ayudar en este sentido. La zeolita es un mineral excelente para absorber los metales pesados que se acumulan en el torrente sanguíneo.
Mencionemos también la importancia y efectividad del ayuno en procesos de curación y desintoxicación del cuerpo, siendo recomendable la supervisión y el seguimiento de un terapeuta cualificado.

 

El segundo pilar sería AQUIETAR LA MENTE:

Este punto es el que más nos cuesta, podemos tener una buena alimentación, hacer deporte y cuidar nuestro físico al máximo pero si no tenemos una mente serena, si no practicammos técnicas que nos inviten a parar el carro de pensamientos de nuestro día a día, no habrá un equilibrio; entonces nuestro ser lo interpretará como una debilidad o un fuga de enrgía que le restarà salud.
Para aquietar la mente hay muchas técnicas que podemos incorporar en nuestra rutina diaria; la meditación es la más practicada en sus diferentes manifestaciones.
Podemos meditar centrándonos en nuestra respiración, podemos meditar contemplando los pétalos de una rosa, visualizando imágenes agradables, etc… pero también podemos meditar o aquietar la mente dibujando, cuidando de nuestro jardín, rezando o recitando mantras… hay muchas formas de decirle a la mente que se pare en el “aquí y ahora” y esto es obligatorio hacerlo cada día si queremos preservar nuestro bienestar integral.

Otro pilar a contemplar sería ARMONIZAR LAS EMOCIONES:

Limpiar, exteriorizar al plano consciente todas las emociones que cargamos en esa mochila tan pesada. Hay que ser consciente de que si dejamos que se acumulen emociones del pasado que nos dañaron, como experiencias traumáticas, duelos no resueltos, etc; se produce un bloqueo en nuestro sistema de enrgía vital, es decir, se bloquean los canales que metabolizan la energía que recibimos del universo y esto también genera falta de salud.
Así que pongamos atención a esas emociones que van fluctuando en nuestro ser y no dejemos que se apoderen de nosostros. Podemos recurrir a un terapeuta que nos acompañe en el proceso o aprender técnicas de meditación de forma que nosotros mismos podamos gestionar esas emociones. Cabe mencionar en este punto la terapia bioenergética como una herramienta muy potente en este caso.
Entendamos este punto como una forma de “desintoxicar el alma” al igual que lo hacemos con el cuerpo. Las toxinas serían las emociones desagradables reprimidas o generadas en nuestro día a día las cuales hay que remover y darles salida para que no se estanquen en nuestros centros vitales.

El último pilar sería EL DESPERTAR DE LA CONSCIENCIA:

Este es un camino que nos conduce a saber quién somos, qué hacemos aquí y qué misión tenemos en nuestras vidas. Cuando despierta la consciencia nos llenamos de paz y de sabiduría e impregnamos de nosostros todo lo que hacemos y lo que nos rodea. La vida toma sentido y aceptamos que somos únicos y especiales, aprendemos a agradecer todo lo que tenemos y aceptamos todas las experiencias sin clasificarlas como buenas o malas porque sabemos que son necesarias para nuestro aprendizaje y el perfeccionamiento de nuetro ser.
Vivimos sin miedo, conectados al amor, la abundancia, la alegría y la compasión… El vacío y el desasosiego desaparecen para dar lugar a un estado de plenitud y aceptación.
Entonces ocurre el milagro; que estaremos en paz con nosotros mismos, que es estar en paz con el mundo, amar al mundo, y ese regalo es la llave para abrir todas las puertas que queramos abrir!!

Desde el amor…

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