HABLEMOS DE CIENCIA ANTI EDAD…

Es un hecho comprobado que cuando nos conservamos jóvenes y radiantes vivimos mejor y somos más felices.

No se trata meramente de un tema supeficial, de si uno es más o menos guapo, o si tiene los ojos azules o marrones o si su constitución es delgada o gruesa; este concepto va mucho más allá. Es mucho más profundo de lo que parece y de lo que la sociedad nos ha querido transmitir respecto al mismo.

Se nos ha vendido siempre el concepto de belleza y juventud asociado a la dependencia del uso de ciertos productos cosméticos para la piel, ciertos hábitos de vida saludables como la alimentación ecológica, el consumo de complementos alimenticios de herbolario y el deporte o ejercicio físico, entre otros.

Es decir, el sistema en el que vivimos nos ha hecho “esclavos”, en cierta manera, de sus intereses comerciales y económicos. “Si tú comes esto te verás más joven, si tú usas ciertos productos cosméticos para el cutis, no tendrás arrugas, si vas al gym tres veces por semana serás más atractiv@ y tu salud se optimizará”… y un largo etcétera…

A pesar de que todas estas recomendaciones tienen su parte de influencia en nuestro estado de salud y por tanto de belleza y juventud, no son la única clave a tener en cuenta para dicho objetivo. Además de comportar unos gastos económicos a la hora de disfrutar de los mismos, que los convierten en artículos o servicios de lujo, sólo al alcance de unos pocos. Claro que funcionan, esto no lo pongo en duda, pero de nada sirve centrarse en esa serie de elementos que no dependen de nosostros mismos sino que nos los proporciona la Industria de cada sector mencionado con el fín de generar unos intereses económicos.

Uno de los principales factores que interviene en el proceso de envejecimiento en general, es el desequilibrio de la producción de una enzima muy importante en nuestro organismo. Esta encima es la TELOMERASA.

Este desequilibrio viene provocado por estados emocionales dañinos como el estrés, el miedo, la culpa y los pensamientos negativos en general que frenan la replicación de esta enzima, ya que nos inducen al estrés oxidativo y el envejecimieto celular.

Controlar la producción de telomerasa es algo que depende exclusivamente de nosotros y es gratis!!! Poner la atención en nuestro interior y no en el exterior es la clave. 

¿QUE PODEMOS HACER PARA PRODUCIR TELOMERASA?

Identificar las situaciones que nos producen estrés y siendo conscientes de que a veces no podemos abandonarlas, verlas desde otra perspectiva en la que predominen los pensamientos positivos.

Es muy importante conservar una actitud de agradecimiento y ver el “vaso medio lleno” siempre. Si tu jefe es un impresentable y te hace la vida imposible, prueba devolverle una sonrisa, empieza a practicarlo pensando que es una técnica para rejuvenecer; si tu situacion económica no es la deseada, céntrate e ilusiónate en qué estudiar o que cosas productivas puedes hacer para mejorarla en lugar de lamentarte y centrarte en la escasez. Parece complicado, incluso ridículo, pero a veces hay situaciones que no podemos dejar, como un trabajo, por ejemplo… lo que sí podemos hacer es cambiar el enfoque y vivirla dando ejemplo. SONRIE, DA LAS GRACIAS, ACEPTA LO QUE TIENES EN LUGAR DE ANHELAR LO QUE NO TIENES.

No lleves tus problemas a todas las áreas de tu vida… Si estás pasando un mal momento en el trabajo u otra situación estresante, una vez terminada esa situación, no te la lleves a tu casa con tu familia, ni con tus amigos; sé inteligente y aprovecha esos momentos para reir, amar, disfrutar y pasarlo bien. No cometas el error de ser la persona que se lleva sus penas a todas partes porque entnces estás todo el tiempo en ese círculo vicioso negativo que provoca que tus telomerasas se rindan y te abandonen.

Es muy simple, sólo hay que empezar a practicar. Esto tiene unos efectos rejuvenecedores muchísimo más elevados que cualquier crema, tratamiento de belleza, gimnasio o producto milagroso que puedas comprar. Y si además de ello, te cuidas con todo lo demás, potencias los resultados, pero la raíz está en tu  MENTE.

 

 

 

“LA EDAD ES UN ESTADO DE LA MENTE, LA VERDADERA BELLEZA ES ETERNA”