Meditación con aromas de la Reina de Egipto

Hablemos de autoconocimiento…

Las palabras Meditación y Medicina tienen la misma raíz. Medicina es aquello que sana lo físico y la Meditación sana lo espiritual, nos hace íntegros, espiritualmente sanos. Es tiempo de sincronizar cuerpo y conciencia dedicando 10 minutos al día a meditar e introducirnos en los silencios del corazón…

Elige un momento en el que este pequeño ritual sea cómodo para tí… Es importante que lo hagas con constancia para que el inicio del viaje al autodescubrimiento tenga lugar en poco tiempo. Para ello, céntrate exclusivamente en él; deja un momento todo lo que estés haciendo para centrar tu atención unos minutos en este ejercicio que mejorará tu sensación de vida día a día.

Lava tus manos con una pastilla de jabón natural de “La Reina de Egipto de Alqvimia”. Da las gracias por el agua que te proporciona la naturaleza para tu bienestar, répitelo tres veces: -Gracias, gracias, gracias por este agua-

Si dispones de más tiempo puedes sustituir este paso por una ducha con el gel de la misma gama, tiene un aroma mágico que te envolverá en una atmósfera de relajación y bienestar profundos. Repite igualmente las palabras de agradecimiiento tres veces.

Posteriormente, toma una postura cómoda, sentada o tumbada con la espalda recta.
Necesitas un preparado de aceites esenciales que contenga incienso o mirra. Pon unas gotas en un pañuelo, cierra los ojos e inhala relajadamente. Visualiza ese aroma como si fuera un color, el que te sugiera en ese momento y dirígelo hacia tu corazón, siente como ese color y ese aroma te inundan con plenitud, desde la cabeza hasta los pies.Repite tres veces esta afirmación: -Gracias porque cada día y en todos los sentidos estoy mejor, mejor y mejor-
Deja que tus sensaciones pasen de forma tranquila, date permiso para recrearte en ellas durante 3 minutos. En este momento no existe nada más…

Ahora permite a tu corazón abrirse como una flor que exhala un exquisito perfume. Inicia este proceso de respiración: suelta todo el aire espirando totalmente y metiendo el estómago hacia adentro. Cuando sientas que ya no hay aire, aguanta ahí lo máximo que puedas. Sentirás la necesidad de tener aire.
El aire que vuelva a entrar deja que entre como un torrente, sintiendo expansión y vitalidad. Repítelo 3 veces.

Luego pon atención en tu respiración y pídele que vuelva a ser normal, no forzada; dile 3 veces que se relaje.
Permanece en silencio.

Abre los ojos y da la bienvenida a ese sentimiento.

Aplica el aceite corporal de la gama Reina de Egipto en tu escote y senos con un suave masaje. Haz tres inspiraciones profundas para terminar.

Da las gracias por este momento de gozo, tres veces, gracias, gracias, gracias…

Celebra la generosidad por haberte regalado este momento que se convierte en amor para el mundo.

Namaste!!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>