Hablemos de amor…

La palabra “amor” es tan inmensa que engloba un concepto infinito en nuestros parámetros de comprensión, un concepto sencillo y complejo a  la vez, fácil y difícil de digerir, claro y oscuro, con su bendita dualidad divina… La Luna, el agua, el movimiento son expresiones simples del amor… la única característica inamovible que tiene según mi punto de vista es que nace del corazón, la intuición y la meditación introspectiva.

Podemos hablar de amor desde muchas perspectivas ya que el amor está en nuestras células, en el oxígeno que respiramos, en la naturaleza inmensa que nos cobija, en los pájaros que cantan de buena mañana e incluso en la energía de nuestras parejas echándonos un sermón por habernos encendido otro cigarrillo…

Podíamos hablar de amor siglos seguidos y siempre habría algo que decir y que sentir!!!

Mi intención en este post no es la de complicarnos la vida analizando esta sagrada terminología; mi intención es acompañaros a dar un liviano paseo por esas maravillosas sensaciones que provoca haber sido ”tocado” por las flechas de Cupido, ángel arquero que allí donde apunta…despierta un alma!

Hay que tener en cuenta que hay una diferencia entre enamoramiento  y amor…

Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien sentimos atracción y nos desnudamos al completo compartiendo con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos. Nos da la sensación de que hemos conectado profundamente con esa persona incluso a veces decimos que hemos encontrado nuestra alma gemela

Este sentimiento nos produce gran placer, incluso la química de nuestro cuerpo cambia, no es un mito, en realidad el corazón bombea más fuerte cuando estamos enamorados o sentimos atracción, este flujo de sangre va al área del cerebro que se encarga de  producir placer, viéndose de este  modo, fuertemente estimulada.

Nos “droga” sentirnos atraídos por alguien, los sentimientos amorosos producen una estimulación cerebral semejante a la que producen algunos  fármacos como la morfina. De alguna forma la droga y el amor actúan de la misma manera en tu cerebro.

El amor apasionado puede aliviar el dolor de la misma manera que los analgésicos. Se cree que esto ocurre debido a que el amor activa las mismas regiones cerebrales que dichos medicamentos.

Una persona cuando se enamora sufre cambios físicos notables gracias al aumento de la secreción de estrógenos: la piel se embellece, el cabello se vuelve brillante y las uñas se fortalecen.

Toda esta disposición positiva en tu cuerpo fortalece el sistema inmunológico, lo cual previene la aparición de enfermedades. Déjate llevar por el amor y las probabilidades de enfermar serán mucho menores.

Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados. Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Es decir, lo que hacemos es hacer el concepto de amor muy pequeñito, focalizándolo en una persona y sosteniéndolo, en parte, en algo irreal…

Esta sería la expresión más mundana del amor pero no por ello menos maravillosa y magnífica que el amor en sí mismo. El enamoramiento ha llevado a muchos artistas a componer sus mejores piezas musicales, a poetas a escribir sus mejores versos y seguramente le ha devuelto la ilusión por vivir a más de una persona, siendo además, como todos sabemos, la fase pre amor, que si evoluciona sanamente culminará en un amor puro, fuerte y duradero.

Defendamos el amor y el enamoramiento, vivamos intensamente lo que la vida nos ofrece a cada instante. Recordemos, siempre con sinceridad, respeto y ternura, nuestra salud será más fuerte, nos sentiremos bellos, mucho más inteligentes y creativos… ¡Acaso algo puede ser más bello que amar y ser amados!

almas-gemelas-como-encontrar-el-alma-gemela-el-alma-gemela-existe-prosperidad-universal-ley-del-amor-libro-de-afirmaciones-diarias