Deja de quejarte y empieza a vivir

Nos quejamos; es algo que hacemos como un hábito adquirido sin prácticamente ser conscientes de ello, a no ser que nos lo digan, claro…

Solemos quejarnos, sobre todo, de que no tenemos tiempo… El tiempo… ese gran y valioso tesoro que parece no tener precio en los días que corren; y nunca mejor dicho, corren y corren sin tiempo para parar. “El tiempo es oro”, dicen nuestros sabios abuelos y no tan abuelos… El tiempo es muy preciado y no hay Alquimista que lo quiera transformar en otra cosa que no sea eso…TIEMPO.

Los relojes en su amplia gama de diseños, despertadores made in China,  móviles de cualquier fabricante del mundo, pantallas de ordenador abajo a la derecha, molesto pitido en la radio que precede a la voz del locutor que da la hora… nos plantan cara con esos números vivientes, nos”chulean”, nos vuelven medio majaras haciendo que hagamos cosas que no teníamos planeadas hacer y dejemos de hacer las que si teníamos en mente…y todo por que el tiempo parece irse sin más; se esfuma, o al menos esa es la sensación que tenemos en situaciones cotidianas más o menos agradables, porque cuando nos estamos aburriendo o pasando un “mal rato” el tiempo se revierte y ¡va más lento!, el caso es fastidiar, jajajaja…que listo y audaz es ese al que llaman Señor Tiempo…

Aún así, sabemos o al menos intuimos, que todo es relativo, y que el tiempo en sí mismo no existe como tal, lo hemos creado nosotros, acostumbrando a nuestra mente a funcionar condicionada por el… Traducción de ello, nos hemos puesto un medidor que limita nuestra infinita capacidad creadora, el tiempo te avisa cuando estás a punto de sobrepasar tus imaginarios límites y levantar el vuelo, te avisa para que no te quites esas cadenas invisibles que llevas y te salgas aunque sea un poco del sistema en el que estamos inmersos…Esto, como todo, tiene su parte positiva y su parte no tan positiva. Por un lado encuentras el control y la organización pero por otro pierdes espontaneidad e instinto natural y el factor sorpresa se anula casi del todo, de manera que es difícil descubrir nuevas facetas de uno mismo ya que si las hay, no son necesarias puesto que todo es bastante previsible y está bajo control… los números mandan, sean digitales o analógicos. No estoy sugiriendo que viváis sin reloj, faltaría más… ser yo la responsable de vuestro “caos” temporal, simplemente es un análisis personal de la situación, que en el fondo, aboga por un saber llevarse bien con el transcurso de las horas, saber disfrutarlo, amarlo y respetarlo.

Lo cierto es que dichos “numeritos” no tienen culpa de nuestra falta de tiempo, de hecho, nadie que no seamos nosotros mismos la tiene… Nosotros podemos fluir con el tiempo e irnos adaptando a lo que acontece, dejándonos llevar y disfrutando del instante, no pensando en hacer otra cosa que la que estemos haciendo en ese preciso momento, ser y existir simplemente. Eso sería lo ideal ¿verdad?… desarrollar nuestra parte más animal e instintiva y no ser esclavos de esos números digitales que nos miran desde primera hora de la mañana con ojos de: “te voy a fastidiar sutilmente  todo el día”… y es que el tiempo es listo, es inteligente y además tiene la autoestima muy alta; vamos, que no nos lo va a poner fácil…

 

Después de mucho tiempo quejándome de que no tengo tiempo, como la mayoría de los humanos, y ahora también los pobres perros, que corren estresados al lado del “dueño”, he decidido cambiar el chip y sacar tiempo de debajo de las piedras o más bien… de debajo del colchón, si si, habéis leído bien…¡ colchón!

Levántate una hora antes y deja de quejarte para empezar a hacer lo que te gusta por las mañanas. Al principio igual te cuesta pero luego… serás más de todo…

Si no te sientes todo los realizado, o feliz, o próspero, o sereno que sabes que podrías ser, deja de culpar a tus padres o a la economía, o a tu jefe y asume toda la responsabilidad por las circunstancias en que te hallas. Ese será el primer paso para llegar a ver de una manera totalmente nueva tu vida, y el punto de inicio de una mejor manera de vivir.

Como dijo Georges Bernard Shaw: “La gente que progresa en esta vida es la gente que se levanta y busca las circunstancias que quiere, y si no las puede encontrar, las fabrica”.

Deja de quejarte de que no tienes tiempo para ti y levántate una hora antes. De ti depende, así que ¿por qué no hacerlo?

 

Deja de quejarte y empieza a vivir…

Con amor: My Angel Star

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